Emma Martinell Gifre - Donatella Montalto Cessi

 
Más allá del euro
 
 
 
1. La presente comunicación a dos voces responde al intento de analizar el lenguaje utilizado por los diarios italianos y españoles para referirse al tema del euro, cuya aprobación tuvo lugar la noche del 2 de mayo de 1998. Con el objeto de elaborar nuestro corpus hemos examinado las siguientes cabeceras (concretamente, los números comprendidos entre el 27 de abril y el 4 de mayo): Il Sole 24 ORE e Italia Oggi por lo que respecta a la parte italiana, La Gaceta de los negocios y Cinco Días por lo que se refiere al ámbito español. Nuestro principal objetivo ha sido el de verificar la existencia de comportamientos análogos o divergentes en el lenguaje económico propio de la prensa especializada de ambos países, con la intención de proponer, tras una labor de comparación, modelos didácticos aplicables al aprendizaje del español como lengua extranjera (E/LE) en el marco de facultades universitarias como Economía o Ciencias Políticas. La elección de diarios especializados, en detrimento de las páginas de periódicos de amplia difusión destinadas a la divulgación de la economía, se debe a la voluntad de analizar un lenguaje dirigido a un lector cuya motivación no sea casual y que posea un conocimiento previo de los problemas, así como una red de informaciones capaces de consentir el uso de un lenguaje, sin duda divulgativo, pero con un suficiente nivel técnico.
Tras haber examinado la prensa italiana, el elemento que más salta a la vista es la creatividad de dicho lenguaje, visible en la invención de neologismos, en la adopción de extranjerismos (en su mayoría, anglicismos), adaptados o trasplantados, en la explotación recurrente de metáforas y en la utilización de metonimias.
Los periodistas especializados en economía no se recatan a la hora de adoptar o acuñar toda suerte de neologismos. Un lugar importante lo ocupan los de tipo sintáctico, obtenidos tanto por prefijación como por composición. Por lo que respecta a los primeros, los prefijos más usados son "super, de, iper, ri, pro, pre, sotto". A continuación, proporcionamos algunos de los ejemplos más inusitados, es decir, aquellos que dan la impresión de haber sido creados en estrecha concomitancia con el hecho tomado en consideración: "superdirettorio, superesperti, supertecnocrate, supervertice, supermarco", "iperdinamico", "procrescita", "sottocapitalizzate", "prelitigata", "rigermanizzazione, ridenominazione", "deregolamentati, dematerializzazione". Mención aparte merece la raíz "auto", presente en las formas "autoannientarsi, autofinanziarsi, autoregolamentazione", el adverbio "dopo" "dopovertice, dopoeuro" y el prefijo "multi", que aparece en "multilaterale, multipolare, multinazionali".
El término "euro", reducido a prefijoide, es fuente de innumerables formaciones, que van desde los "euroappuntamenti, euroinformazioni, euromanifestazioni di protesta, europarlamento" al "eurofunzionario, eurobanchiere, euromanuale" y, plato poco apetitoso para quienes deberán pagarla, a la "eurotassa", si bien no falta la "eurovigilia", para referirse al día anterior a la aprobación de la moneda única, ni la "euroscommessa" o, casi sinónimo de ésta última, la "eurosfida", y así hasta llegar a las "euroipocrisie". Tampoco se han ahorrado nuevos adjetivos como "euroscettici, europessimisti", en contraposición a los "euroentusiasti". La guinda la pone "Eurolandia", término creado sin duda con el objeto de evocar el paradisiaco parque de atracciones llamado Disneylandia, en sintonía con la "età dell'euro", calco evidente de la edad de oro a la que el lector debe, consciente o inconscientemente, asociarlo. Se habla asimismo de "eurizzazione", cuyas comillas indican que se trata de un nuevo término. El periodista, construyendo una serie progresiva, pasa del lexema básico "euro" al verbo "eurizzare" y de éste al sustantivo "eurizzazione".
Al grupo de los neologismos compuestos pertenecen palabras como "teleconferenza, capoeconomista, esistenziale-identitario, debito-pil, pigliatutto". Por su parte, el conjunto de los neologismos combinatorios es significativo y va desde la apenas mencionada "eurizzazione" a la "formalizzazione", cuya serie progresiva se desarolla como sigue: "forma>formale>formalizzare>formalizzazione"1. Un ejemplo de serie abierta lo hallamos en la voz "tempistica", acompañada de "tempo, tempista, tempismo"2.
Entre los neologismos semánticos, resultantes de "la rideterminazione di un lessema della lingua comune... mediante l'aggiunta di un aggettivo specifico o di un sintagma aggettivale", en palabras de Dardano (1993: p. 331), menos numerosos respecto a los anteriores, podemos destacar, entre otros, los siguientes: "armonizzazione fiscale" (según el diccionario Devoto-Oli, la "armonizzazione" consiste en "il conferimento di un contesto armonico a una melodia o a un tema musicale"); "turbolenze monetarie" (por "turbolenza" se entiende "la tendenza a suscitare disordini, nell'ambito della vita politica e sociale", o bien "particolare condizione di un fluido in moto")3.
Muy numerosas son las voces y expresiones extranjeras acogidas sin ningún tipo de adaptación. Predominan los préstamos del inglés, procedentes, sin duda, en su mayoría de los Estados Unidos. Junto a vocablos y sintagmas absorbidos ya por la lengua común, como "board, task-force, pressing, partner, weekend, budget, business, leadership, welfare, joint venture, etc.", destacan exprexiones técnicas propias del lenguaje económico como "inflation targeting, cross rate, forward rate agreements, expected losses, etc." La adopción predominante de términos ingleses depende de la necesidad de disponer de una serie de tecnicismos ya existentes en dicha lengua; puede relacionarse asimismo con la mayor difusión del conocimiento de la lengua inglesa en Italia, si bien se peca quizás de una actitud aduladora por parte del medio de comunicación con respecto al destinatario, el cual se considera, de este modo, parte integrante de una minoría internacional capaz de desenvolverse con soltura en diferentes lenguas. Una hipótesis confirmada por la inesperada frecuencia de voces y expresiones francesas como "bagarre, chance, roulette, impasse, surplus, maquillage, tête à tête, élite, etc.", e incluso alemanas4 y, en número bastante elevado, latinas ("mare magnum, a latere, deficit, in primis, ad hoc, una tantum, dulcis in fundo"). Achacable al mundo latino es asimismo el "patto leonino", de origen jurídico; más concretamente, se trata del título del artículo 2265 del Código Civil italiano, título a su vez referido a la conocida fábula de Fedro. Antes de concluir esta parte de nuestra intervención, consideramos interesante constatar el hecho de que, incluso cuando se trata de sintagmas extranjeros, se verifican intersecciones entre diferentes campos semánticos, con el uso de expresiones propias de otros lenguajes especializados en el ámbito del léxico económico. Nos limitaremos a tres ejemplos: "big bang monetario", tomado del lenguaje científico, "Le pmi italiane in pole position" (como reza un título), con imagen perteneciente al mundo deportivo de las carreras de coches y motos, "il may day per il lavoro", del lenguaje de la comunicación aérea y naval.
Señalamos también la escasa presencia de extranjerismos adaptados ("monitorare, monitoraggio, performante, competitivo, deterrente" y pocos más), mientras se revela significativa la presencia de acrónimos y siglas.
Un fenómeno que se observa en numerosísimas ocasiones consiste en crear expresiones y términos especializados por metaforización, derivándolos de la lengua común y de otros lenguajes específicos más difundidos en la lengua hablada. Muy extendido igualmente el uso de catacresis, metáforas que han entrado en el léxico especializado, calando tan hondo que su valor metafórico deja de ser percibido como tal, por lo que pasan a ser metáforas fósiles. Sólo a modo de ejemplo, ya que su número es elevadísimo, podemos citar las siguientes catacresis: "vertice", utilizado en muchas ocasiones, junto a diversas especificaciones, para referirse a un encuentro entre representantes del más alto nivel, por lo demás un préstamo semántico sinónimo de "summit", usado indistintamente; "perturbazione monetaria, rivoluzione finanziaria", procedentes del lenguaje político-social; "flessibilità, trasparenza dei prezzi", propios del campo de la física; "giro d'affari, taglio del debito, rientro del debito", sacados de la lengua común. Como se puede constatar, cuando la metáfora llega al área técnica, se sitúa en el significado que comporta un nivel de abstracción más elevado, mientras el término asume una mayor precisión denotativa (Sobrero, 1993a: p. 257).
Son muy comunes también las metáforas ya convertidas en verdaderas frases hechas o expresiones usuales de la lengua común, las cuales no se resemantizan sino que se utilizan gracias a su fuerza y expresividad, como afirman Perelman y Olbrecht-Tyteca: "Tale forza risulta dal fatto che esse traggono i loro effetti da un materiale analogico, che viene facilmente ammesso perché non è solo conosciuto, ma anche integrato, mediante il linguaggio, nella tradizione culturale" (Perelman, Olbrecht-Tyteca, 1966: p. 427). Los siguientes ejemplos apoyan dicha afirmación: "siamo sulla strada giusta", "si volta pagina", "non perde occasione", "mettere a punto", "arco di tempo", "lasso di tempo", "prende atto", "via libera", "colpo di mano", "via d'uscita dalla...", "il nodo di fondo", etc.
Las metáforas en sentido estricto, que aparecen también en los títulos, explotan los más diversos campos semánticos. Me limito aquí a señalar los más visitados. Nuestro protagonista, el euro, a través de un proceso de antropomorfización, "sta venendo alla luce", "sta per nascere", debe "superare l'ultimo travaglio prima del parto". Y es que se trata, en efecto, de "un parto" y fueron precisas "dieci valute per dare vita all'euro". "Nasce in silenzio senza scoppi e fanfare", si bien "finché la creatura non è uscita alla luce del sole e respira e si muove conquistando una sua pro-pria vita" no es posible respirar tranquilos. Para "celebrare la nascita" habrá "una festa di battesimo per la nascita della moneta unica". "La sua nascita è salutata" con entusiasmo en la "città natale dell'euro" con la esperanza de que "la nuova moneta nasca sana e forte", aunque se sepa que "come tutte le creature appena nate, l'euro avrà bisogno di cure" y tendrá que afrontar un "lungo fine settimana". Pero no se humaniza sólo la moneda única, sino también las nuevas instituciones5. Se maneja además con insistencia la metáfora del "percorso da compiere"6, mientras las imágenes bélicas son las preferidas por los periodistas para describir la situación provocada por la introducción del euro. Por motivos de espacio es imposible elencar las innumerables metáforas procedentes de este sector, si bien pueden valer como muestra el "fronte economico e politico", "le manovre di bilancio", "le strategie di conquista"7. Del campo de la aeronáutica, de la marina y de la navegación espacial proceden una buena cantidad de metáforas8; la más afortunada es sin duda "il varo", "varare una manovra", la cual, a través del lenguaje económico, ha entrado en la lengua común. Otros campos semánticos saqueados por la metaforización son el deportivo, el teatral, el de la jardinería, el de la naturaleza, el de la salud, el de la belleza, etc.
Sin necesidad de añadir otros ejemplos, se impone una reflexión ya por lo que se refiere a la metáfora ya en lo tocante a su extendidísimo uso en el lenguaje económico de divulgación especializada (hemos contado más de 520, comprendidas las metonimias). La primera observación tiene que ver con la gramática: la metáfora puede ser expresada en diferentes formas gramaticales (nombres, adjetivos, precedidos por artículos, seguidos de preposiciones y asociados a verbos), como hemos podido ver en los ejemplos presentados, y por ello puede ser utilizada provechosamente en el proceso de aprendizaje de la lengua. La segunda surge de la curiosidad suscitada por la extraordinaria cantidad de metáforas utilizada en un lenguaje técnico, cantidad que contradice la monosemia y la transparencia de los téminos que deberían distinguirlo (Gotti, 1991: pp. 17-20, 22-25). Se diría que se intenta provocar "nel destinatario una rappresentazione mentale che non è esattamente e immediatamente sovrapponibile a ciò che viene esplicitamente detto e/o rappresentato, ma che, al tempo stesso, attraverso un ragionamento di tipo analogico/associativo, inducano a una comprensione del messaggio, basata sulla polisemia dei segni espressi" (Bolletieri Bosinelli, 1988: p. 27). Igual que sucede en la publicidad, se explota la fuerza evocadora de la metáfora en el imaginario del lector para convencerlo de la conveniencia de entrar en la operación euro. Sin duda, la lengua de estos periódicos especializados posee un intenso poder perlocutivo que se intenta explotar en todas sus posibilidades.
Desde este punto de vista, la famosa metáfora de Wittgenstein según la cual cualquier lengua puede ser imaginada como una ciudad constituida por un ovillo de viejas calles y plazas con antiguos edificios y casas nuevas, rodeada por una periferia más reciente con avenidas rectas y regulares (las lenguas técnico-científicas) (Wittgenstein, 1967, p. 17) debería ser sustituida por la idea de suburbios constituidos asimismo por un entramado de calles y plazoletas.
 
 
2. De la aportación de mi colega el lector habrá deducido que los textos considerados, muestra de una "lengua específica", presentan un grado de creación o de novedad si usamos de una mayor prudencia similar a la de los textos calificables de "literarios", salvo por lo que respecta a la abundancia de elementos denominadores. Por mi parte, me atrevo a decir que el grado de novedad no difiere del de la lengua común y, sobre todo, del reflejo de la lengua común en la prensa escrita. Además, cabe indicar que los fenómenos de "revitalización" son los mismos en las dos lenguas puestas en contraste, el italiano y el español.
Por un lado están los procedimientos de derivación y de composición, tan rentable el primero que se da una y otra vez, en una cadena a la que sólo la sensatez locutiva pone freno.
Mención aparte merece el conjunto de palabras compuestas que presentan "euro " como primer componente, en una curiosa amalgama de nociones, la de "Europa", territorial, y la de "euro", monetaria. En las dos lenguas se producen, mediante composición, sustantivos: "Ios eurodiputados", "el europesimismo", adjetivos: "europesimista" y, por qué no, creaciones lúdicas, como la "Eurolandia" de uno de los textos italianos.
Por otro lado está la adopción de voces extranjeras, pertenecientes a otras lenguas. Que sean éstas el latín y el inglés se explica por el carácter prestigioso de una y por la preponderancia cultural y la iniciativa denominadora de la otra. Merece un comentario la diversa incorporación. En el caso del italiano, el término foráneo conserva su forma; en el caso del español, para las dos voces hay una adaptación a los rasgos característicos de la lengua. Por ejemplo, lo que le ocurre a los "rápeles" y a "maremágnum".
Un tercer fenómeno es el de la sigla, un buen puñado de las cuales llena los textos analizados. En italiano y en español se produce el paso de la sigla a sustantivo de la lengua que, como tal, responderá al comportamiento gramatical esperable. Así, es frecuente recurrir a "las pymes", y evitar el más extenso sintagma "las pequeñas y medianas empresas".
Como era de esperar, el corpus analizado contenía decenas de denominaciones complejas, agrupaciones de un sustantivo y de un adjetivo. Se dan en todas las lenguas y, posiblemente, su correspondencia es total. Tales grupos, más que en el léxico común, juegan un papel en los léxicos "específicos" y, en este caso, en una lengua que participa de la especificidad de la economía y de la política. Sin embargo, un repaso atento de los casi cincuenta casos (para el español) que se seleccionaron para la ejemplificación muestra cuántas veces uno de los componentes, en otros usos, fuera de esa combinación precisa con el otro componente, tiene un signifìcado diferente9. Basta reparar en el "agujero" del "agujero presupuestario", o en el "paraíso" del "paraíso fiscal". Estamos ante un neologismo semántico de esas dos primeras palabras, que se combinan con los dos adjetivos en una aplicación que, sin rubor, hay que calificar de "metafórica". La prof. Montalto ha destacado el ámbito de origen de palabras como "armonizzazione", "volatilità" o "turbolenza", la música y el aire. Pues, en efecto, de eso se trata, de aplicar algo a lo que estamos acostumbrados por la experiencia a otro "algo" menos tangible. Cualquiera comprenderá que con la "bonanza económica" el autor del artículo alude a un tiempo que mejora, que ha sido peor antes de ahora, y que quizá todavía va a seguir mejorando.
Somos conscientes de que el hombre lleva siglos desentrañando la metáfora y de que el mundo clásico estableció principios fundamentales de la metáfora que siguen siendo el puntal de las nuevas teorías. Sin embargo, para la presente ocasión, y teniendo en cuenta lo esencial de la "competencia cultural" en el proceso de aprendizaje de las lenguas extranjeras, pretendemos llamar la atención sobre la utilidad de una perspectiva cognitiva10.
A partir de 1980, año en el que, por cierto, se publicó el texto de G. Lakoff y M. Johnson, Metaphors We live By (1980)11, y a lo largo de esa década, se desarrolla el cognitivismo en el campo de la filosofía del lenguaje. Al investigar el fenómeno de la cognición humana se revisan los conceptos, tan trabajados por la retórica, tan explotados por el conceptismo literario, de "metáfora" y de "metonimia".
Se reconoce que el recurso a la metáfora es habitual en el lenguaje cotidiano, tanto que, quizá, deja de tener sentido calificarlo de "recurso". La metáfora pasa a interpretarse como un proceso mental específico que permite entender unos aspectos de la experiencia (por lo general, abstractos e intangibles) en términos de otros (que suelen ser más concretos y familiares). Estos se proyectan al plano conceptual.
No nos conviene ahora extendernos en la noción de "metáfora orientacional", basada en la experiencia que cada cultura tiene del espacio; pero sí lo haremos con las "metáforas ontológicas", fundamentadas en nuestra experiencia física previa con los objetos que nos rodean. A través de la analogía facilitan la comprensión y el entendimiento de elementos menos tangibles - o menos familiares, diría yo -.
La teoría cognitiva, que a su vez utiliza una imagen cotidiana y de la experiencia humana, reconoce algo así como un ciclo vital, pues distingue entre "metáforas muertas o lexicalizadas", que carecen de poder evocador, y "metáforas creativas o nuevas", que sí lo tienen.
En el conjunto de textos que hemos tomado en consideración, en las dos lenguas, hemos advertido la importancia de varios conjuntos de expresiones metafóricas relativas a la misma área de experiencia. El inicio de la vigencia de una moneda única, y lo que de ello se deriva para la economía de los países, es visto como un "nacimiento" (véanse los otros términos en la relación aportada), al que le seguirán "los primeros pasos" o "la andadura". El mismo hecho, este mismo inicio, puede iluminarse con otras asociaciones al alcance de todos, como son "la línea de salida" de una carrera, "el despegue" de un avión, o "1a botadura" de un barco. La consecuencia de la implantación del euro es, ya en los preliminares, una situación de comparación entre diferentes políticas y economías diversas. Por lo tanto, nociones como "competitividad", "enfrentamiento" y "superioridad" resultan diáfanas si se las muestra a través de la lente de imágenes de la práctica del deporte, del juego o de la guerra.
Pensamos que en la enseñanza y en el aprendizaje de segundas lenguas es muy útil acogerse a estas "metáforas universales" pues, en la medida en que las culturas sean próximas, las compartirán todas; en la medida en que sean muy distantes, compartirán sólo las más universales de ellas. Porque es la experiencia común la que favorece el salto, y el salto no es un salto al vacío.
Asimismo, no sólo se desgastan las metáforas, sino que el tópico se deriva de un uso reiterado, irreflexivo (véanse los ejemplos aducidos). La prensa proporciona muchos casos de usos tópicos, pero también los hablantes tienden a repetir una y otra vez lo que han oído, como "se lo he dicho 'por activa y por pasiva'", o "1a normativa 'pura y dura'", o "cambiar de chip". Abusamos de lo que nos une, lo que nos hace cómplices somos de la misma edad, cultivamos el mismo estilo; luego, nos entenderemos . Contra el desgaste, contra el tópico, actúa la voluntad de revitalización (Martinell, 1978: pp. 317-334), siempre dentro de los límites del sistema linguístico. Cuando el redactor escribe "es un peligro andante", sabe que se le entenderá - Io que no es tan seguro que le ocurra al que ha escrito "esta nueva pica en Flandes" -. En qué medida esta revitalización, que se nutre de un fondo patrimonial de imágenes, de hechos culturales y que se manifiesta a través de la expresión lingüística, tiene su correspondencia en otras lenguas es algo que el aprendiz debe investigar.
 
 
3. Ante la posibilidad de que la semana inicialmente considerada fuera tan especial que determinara la configuración de los textos y la presencia de recursos lingüísticos propios, nos propusimos analizar los periódicos correspondientes a otros cinco días. Para el español se han estudiado los números correspondientes a la semana del 28 de setiembre al 2 de octubre de 1998.
Se ha constatado que las diferencias entre los dos bloques de textos son mínimas, lo que expondremos atendiendo a cada uno de los fenómenos más arriba descritos.
Las siglas continúan siendo frecuentes y, desde luego, adoptan forma sustantiva (las pymes), lo que les otorga flexión de número, las precede del artículo correspondiente al género gramatical del miembro esencial del sintagma, y les da una pronunciación seguida. Las siglas pueden llegar a ser muy familiares para el ciudadano (el BOE, el IVA), o sólo familiares para los entendidos (las OPAS). Desde luego, contribuye a su memorización el que su estructura responda a las reglas de formación silábica de las palabras del español; esto explica la rareza de LPRL (Ley de Prevención de Riesgos Laborales), la doble posibilidad de pronunciación de algunas (las ONG se lee "las ongs" o "las oenegés"), así como la comodidad de otras (el AVE). Recordemos que a menudo dejamos de ver impresas letras mayúsculas, para ver una sucesión de letras minúsculas (el ave).
En segundo lugar, están los términos adoptados de otras lenguas. Igual que ocurría en la "semana del euro", son abundantísimos, tanto los que proceden del inglés como los que vienen del latín.
En tercer lugar, aparecen neologismos léxicos. Como en la semana antes considerada, la palabra euro es muy productiva. Sirve de calificativo (área euro, zona euro, problemática euro), con o sin enlace prepositivo (la era del euro); también es el primer componente de palabras compuestas (eurobonos, eurolíderes, euroíndices).
Frente a los poco relevantes casos de palabras compuestas, las palabras derivadas por prefijación de raíces latinas y griegas (auto-, macro-, intra-, para-, sub-, trans-, etc.) sirven para denominar conceptos, instituciones o rasgos propios de la vida económica y social actual (multimedia, anticorrupción, renegociación).
Por lo que respecta a las derivadas por sufijación, van desde las ya incorporadas a la lengua común (secretismo, optimizar) o los términos específicos pero comprensibles (alcista, bajista, cortoplacista), a las voces más insólitas y coyunturales ('dolarizar' la economía; el grupo 'gasista' &emdash;del "gas"&emdash;; hidraulicidad), o hasta los absurdos (la fidelización, el marquismo).
En cuarto lugar, cabe mencionar el número enorme de sintagmas denominadores, cuyos componentes muestran una estrecha solidaridad y aparecen trabados en un orden fijo. Su contenido es global y aluden a conceptos. Tales sintagmas tienen correspondencia casi exacta en diferentes idiomas. Son de esta naturaleza "la tasa de crecimiento anual", "la presión fiscal", "la construcción europea", "el fondo de cohesión", y muchísimos otros. únicamente destacaremos que la frecuencia de uso determina que dejen de llamar la atención las combinaciones uno de cuyos miembros es un adjetivo que sólo por una aplicación traslaticia tiene sentido en esa combinación (créditos blandos, economía robusta, jornada volátil, competencia feroz, guerra sucia).
El punto que más importaba tomar en consideración, en esta comparación entre los textos de dos semanas, era el de la metáfora. Habíamos visto que, en la "semana del euro" la riqueza metafórica era considerable. Podía pensarse que era así por la singularidad del momento, que animaba a los redactores a una profusión expresiva que iba a decaer cuando se recuperara una cierta rutina expresiva. Sin embargo, de nuestro análisis se desprende que siguen siendo productivas las asociaciones con otros ámbitos de la experiencia humana o con ámbitos de la tradición cultural. De nuevo, en esta segunda semana, aparecen términos del mundo del enfrentamiento bélico (guerra, arma, ataque, invadir), voces de la naturaleza y sus fenómenos (el agua: a la deriva, a contracorriente; desembarco, abordaje; hundirse o llegar a buen puerto; el chaparrón, el temporal) o de situaciones extremas, de peligro, miedo, dolor o muerte.
En la estructura de las frases, la asociación, el símil, se desarrolla a sus anchas: "habrá que remozar a la vez el edificio de las jubilaciones", "ese aire distinto que ha empezado a soplar en la política germana", "Europa será la locomotora mundial en 1999, tirada por la demanda interna". Otras veces es sólo una palabra la que, con nitidez, ilustra el contenido informativo que se quiere transmitir al lector. Cuando este lee "espina dorsal", entiende que aquello de lo que se le habla, la UE, es el armazón que sostiene, situación parecida a la que deduce de leer "paraguas" o "colchón". El lector sabe perfectamente que "escollos", "turbulencias" o "epicentro" avisan de peligro de inestabilidad.
Puede ser que el texto ayude al lector con un rasgo tipográfico, ya sea el entrecomillado o la utilización de la negrita. Con ello se avisa de que se espera una cierta complicidad en la interpretación. Hemos visto que tenían esa presentación gráfica los "dragones asiáticos", "el proyecto 'llave en mano'", "la economía real podría 'pinchar'", o "considerar el proyecto de ley como 'de usar y tirar'". A nuestro modo de ver, se trata de referencias a temas de mucha actualidad, que los lectores quizá pueden identificar al instante. Ahora bien, si al lector no le suena esa expresión procedente de otro lugar, no comprenderá gran cosa.
Llegamos al recurso a la fraseología. Tampoco aquí observamos diferencias entre la "semana del euro" y esta segunda semana. Porque desde los refranes (matar dos pájaros de un tiro) hasta las alusiones más culturales (parece la cuadratura del círculo), pasando por las locuciones de corte más tradicional y añejo (paños calientes, cabos sueltos o colmar el vaso), todo vale para describir una situación. Y, desde luego, abundan las construcciones en las que el núcleo es el nombre de una parte del cuerpo humano (la Banca japonesa tendra que hacer de tripas corazón).
En conclusión, nada distingue los textos de esta semana (finales de setiembre-principios de octubre de 1998) de los de la semana antes considerada (finales de abril-principios de mayo de 1998), aunque cabe decir que sí ha desaparecido la gama de términos que, aludiendo al momento del nacimiento del hombre, pretendían aludir al inicio de la circulación de la moneda única. No aparecen "gestación", ni "parto" o "alumbramiento", ni "los primeros pasos"; ni son tan abundantes los "arranques", las "botaduras" o los "despegues". Algo lógico, claro, si entendemos que con estas referencias se dejaba entrever un hecho del mundo de la economía y de la política europeas que ya tuvo su momento.
En cuanto al resto, se dan los mismos hechos, y siempre con abundancia. Si debemos proponer alguna explicación, esta es la nuestra: se trata de una lengua especializada, es cierto, y empleada en un canal especializado, la prensa diaria de la economía, pero también lo es que el lector es amplio. No queremos tanto decir que los articulistas redacten con una voluntad "literaria", pero sí que en su labor echan mano de la riqueza del sistema general de la lengua y de todo aquello que favorezca la recepción del lector de la información transmitida.
Ante estos hechos, decidimos centrar aún más la investigación contrastiva sobre esa lengua "específica" en un texto más especializado. Para el español, acudimos a la obra de Francesc Morata, La Unión Europea. Procesos, actores y políticas, 1998: cap. XII, pp. 319-339), que reunía las condiciones de actualidad y de especificidad en el tema tratado.
¿Qué datos resultaron del análisis? Los esperables en cuanto a los neologismos. Seguían apareciendo los sintagmas de dos miembros (la balanza exterior, los parámetros macroeconómicos) o de tres miembros (las reglas de fluctuación, el sistema de cambios flotantes). En el grupo de los que aparecen de modo recurrente apreciamos una notable disminución del número de los que contaban con uno de los miembros en aplicación figurada. Pero, con toda evidencia, donde se advertían las mayores diferencias era en el uso de la metáfora. Estaban, sí, las casi acuñadas, que aparecían entrecomilladas ("la serpiente monetaria", "la turbulencia monetaria", "la tempestad monetaria"); nos atreveríamos a decir que son ya metáforas translingüísticas. Incluso en un caso el autor se permitía la elaboración de un símil continuado: "se optó por el establecimiento de la 'serpiente monetaria', muerta al poco tiempo por inanición". Aparte de ese grupo de metáforas, quedaban unos términos bastante generalizados ya en su uso figurado ("fortalecer", "blindar", "la construcción", "las maniobras", "el edificio", o "la lucha"). Por lo demás, el texto era más sobrio en su expresividad, menos lúdico y quizá la complicidad con el lector se suponía en el interés por el tema, pero no tanto en el recurso a la evocación de situaciones que cabía comparar a la del campo económico.
 
4. Por lo que respecta al ámbito italiano, hemos dirigido nuestra atención a los mismos periódicos ya mencionados en la primera parte del presente trabajo, concentrándonos en este caso en el periodo comprendido entre el 28 de semptiembre y el 2 de octubre de 1998, para verificar si una ocasión especial como la aprobación de la moneda única podía de un modo u otro determinar variaciones en el lenguaje económico de tipo periodístico o si nos hallamos ante un uso habitual. Como ha constatado Emma Martinell en su análisis del corpus español, las diferencias son insignificantes, es decir, todos los fenómenos detectados durante la semana de aprobación del euro se hallan representados también en esta otra. Así, la presencia de metáforas - en los títulos es abundante y, en ocasiones, se guiña el ojo al lector por medio de las comillas referidas a una porción del enunciado ("Il 'domino' della crisi minaccia tutti i mercati", "Il 'tiro al Fondo' va di moda ma non trova le armi giuste", "L'est farà le spese della 'febbre' russa", "Tokio, un gigante malato senza terapia", "Sul mercato dei cambi si naviga a vista", "Il terremoto scuote l'Ubs", "Il taglio della spesa non risana il bilancio", "Un paracadute per il funzionamento", etc.). Aunque se trata sólo de una muestra a modo de ejemplo, estos títulos confirman que la dimensión metafórica está siempre presente y que los campos utilizados como fuente son de nuevo los mismos (salud, mundo bélico, deporte, juego, fenómenos atmosféricos, etc.) con una disminución, ya que no eliminación, de términos relativos al nacimiento, parto y bautismo, un filón abundante en los artículos sobre el euro.
Por otro ladro, la lectura de dos capítulos de un libro de economía como Gli investimenti nelle imprese industriali (Araldi, 1990: cap. I, págs. 1-11, cap. IV, págs. 69-104), en el que las metáforas son pocas y, en caso de aparecer, están lexicalizadas o se hallan en vías de serlo ("flusso di decisioni", "flussi di cassa", "arco... di tempo", "arco di più esercizi", "grado di certezza", "un sistema che ha una propria vita economica"), ha motivado una reflexión por nuestra parte acerca de las posibles razones que impulsan a los periodistas especializados en economía a adoptar un lenguaje altamente creativo. En otras palabras, es lícito preguntarse por qué el discurso económico periodístico se halla empapado hasta tal punto de lenguaje figurado.
Una primera y genérica consideración es que la metáfora es una forma fundamental de la comunicación, como ha sido demostrado empíricamente (Pollio, 1977), además de rapresentar la esencia de la cognición y la traducción en imágines que la mente lleva a cabo a partir de estímulos sensibles, según afirmaba ya el mismo Giambattista Vico en La Scienza Nuova 12.
Esta figura retórica, que consiste "en la comprensión y experiencia de una categoría de cosas en los términos de otra" (Lakoff-Johnson, 1980, p. 5), poniendo en relación campos semánticos diferentes13, que nada tienen que ver entre ellos, presupone un pacto previo, la confianza recíproca entre quien emite el enunciado y quien lo recibe, una alianza fundada en el hecho de compartir una misma lengua y un mismo bagaje de conocimientos acerca del mundo.
La enunciación metafórica, al postular una especie de implícito contrato metacognitivo entre interlocutores (Mininni, 1986), se convierte en una matriz generadora de la identidad colectiva. El periodista económico, cuando usa un lenguaje figurado, trata de que sus lectores se reconozcan en la comprensión del mensaje como parte de un grupo que participa de un mismo entorno cultural, es decir, crea identidad social. La metáfora sitúa también la identidad personal en una realidad en la que la economía estructura lo existente y, por medio de imágines que se refieren a elementos básicos de la existencia humana, se remonta a la experiencia directa del hombre, adquirida por medio de las sensaciones. Además, transporta la mente más allá de lo que podemos ver y sentir, si bien precisamente a partir de dicho ámbito. Cuando habla del euro, de la pequeña y mediana empresa o de cualquier otro tema como si se tratara de comida, de un viaje o un nacimiento, de deporte, guerra o salud, etc., el lenguaje del periodismo económico está jugando con dicha capacidad del lenguaje figurado.
Sirviéndose de metáforas, el periodista facilita el proceso de comunicación, ya que reduce los conceptos a imágenes, unas imágenes que todos nosotros elaboramos a partir de la experiencia directa o, en cualquier caso, sobre la base de vivencias de nuestros semejantes. La idea o el mensaje, al ser transimitidos por medio del lenguaje figurado, llegan al destinatario de forma muy sencilla y son, por ello, más fáciles de difundir, así como más atrayentes, ya que se dirigen a la imaginación y a las sensaciones, implicando aspectos muy profundos del ser humano.
Precisamente a causa de todo lo expuesto, la metáfora responde muy bien a las intenciones propias del discurso periodístico económico, que no se halla sujeto a requisitos de cientifismo, pues tiene más bien un carácter divulgativo, organizando las informaciones de forma sencilla y atractiva con el objeto de llegar a la mayor cantidad de público posible.
El vaciado de los nuevos materiales, llevado a cabo tras la presentación de las partes 1 y 2 de este trabajo en el congreso de Santiago de Compostela, nos ha convencido de que la creatividad del lenguaje de dichos diarios especializados se adapta muy bien a sus intenciones ya que, si bien se trata de cuestiones técnicas, el fin primario es la divulgación. Nuestra sorpresa se debía probablemente a haber menospreciado el objetivo de la comunicación periodística, cuyo lenguaje no debe y no puede ser asépticamente científico.
 
 
Anejo a la parte dos
 
Documentación extraída de La Gaceta de los Negocios y Cinco Días (semana del 27 de abril al 4 de mayo de 1998).
 
el euro, Europa
 
la euromoneda
euroconectado (adj.)
el eurodesastre
paneuropeísta (adj.)
la cultura euro
la era del euro
la botadura del euro
el euroempleo
el eurooptimismo
el euroapocalipsis
 
los países euro
la hora del euro
el parto del euro
el eurodiputado
la "euroforia"
el europeismo
 
la zona euro
el tránsito al euro

el despegue del euro....

 
la derivación y la composición con raíces prefijales
sistema multidivisa
macroeconómico/microeconómico
la política cambiaria
la supernación
las macroempresas
la compatibilización
 
sintagmas denominadores frecuentes
(* = metaforización del primer elemento)
 
la austeridad presupuestaria
*la bonanza económica
la conferencia intergubernamental
*el despliegue mediático la escala de restricción el Estado miembro
la estabilidad monetaria el entorno económico la fase transitoria
el factor trabajo el factor desestabilizador la política monetaria
los mercados de valores
el mercado monetario
el marco legal el marco financiero,
*las plataformas institucionales
la permisividad fiscal
la reforma institucional
los tipos de interés
los agentes sociales
*la cultura de la estabilidad
*el cuerpo político de Europa
la escala de restricción
el factor trabajo el factor desestabilizador
los mercados de valores los mercados financieros
el mercado único el sector financiero
el marco financiero,
la moneda única
el pacto de estabilidad
los órganos de decisión
*la soberanía monetaria
las tasas de inflación
el agujero presupuestario
*la construcción europea
*los colosos económicos
el Estado miembro
la fase transitoria
la política monetaria
*el pulso político
el sector financiero

la unión monetaria

 
asociaciones metafóricas
con el ciclo vital
dicha ley vio la luz en...
los líderes comunitarios dieron ayer a luz una moneda europea
el alumbramiento de la moneda única
insuflar vida a la negociación europea
el euro nacerá el próximo 1 de enero
la peseta ha muerto
el embrión del BCE
el diálogo social europeo se mantiene en estado embrionario
en los primeros meses de su existencia
los primeros años de vida del Tratado
la madre de todas las cumbres
el proceso es el de un largo noviazgo de interés, en el que los expertos (...) han puesto a punto un bebé probeta. Ahora se da el paso a un matrimonio que se desea duradero
la Unión Monetaria es como el matrimonio, lo difícil viene después de dar el sí
 
con los fenómenos de la naturaleza
cuando las olas son de más de quince metros Ilegan a todas las costas, incluso a la oriental del Océano Atlántico
La Unión se lanza a la piscina del euro en la mayor coyuntura posible (...) y sin nubes en el horizonte cercano. Las previsiones de primavera de la Comisión Europea son igualmente positivas.
 
con el ámbito del juego y del deporte
no se ha Ilegado a ninguna meta. Lo que de verdad se ha conseguido es articular una línea de salida
la nueva institución que recogerá su testigo al frente de la política monetaria europea
el BCE tomará el testigo del Instituto Monetario Europeo
las reglas del juego han cambiado
cuando van a empezar a caer las fichas del dominó de las fusiones
 
con la rivalidad y el enfrentamiento (bélico)
la interminable batalla por el poder en el Banco Central Europeo; tras siete horas de batalla; todo quedaba pendiente del duelo en las alturas; las primeras refriegas se han librado ya; la alemana Allianz (...) y el grupo AXA VAP mantienen una pugna; la guerra comercial interna librada en los últimos 30 años; podrían entrar en liza los llamados "estabilizadores automáticos"; mientras los grandes se peleaban por el botín principal, España... ; la primera en abrir fuego; bomba de efecto retardado que acabará pagándose; en el explosivo contexto político de la región de los Grandes Lagos; un arsenal de argumentos; en sus cuarteles generales de Bruselas; únicamente la izquierda más radical mantiene levantada la bandera rebelde; zafarrancho en la Unión; el Gobierno Aznar ha conseguido resistir los embates; sus disposiciones prevalecerán en caso de colisión; esta nueva pica en Flandes; la CE se conforma con que esa guillotina caiga si el Gobierno incumple sus propias previsiones; una política más ofensiva
 
otros (los símiles, la fraseología tradicional)
el eterno corsé presupuestario; cuando el fantasma de la inflación está ya conjurado; única salida para desterrar el principal fantasma que aún habita en sus viejos palacios: el desempleo; era el único cabo suelto y costó mucho anudarlo; cuando se suban al tren los rezagados; excluido del tren de cabeza para el euro; tomará las riendas de la política monetaria única; Tony Blair quería despejar el camino; sin perder el poso social demócrata que lubrica el funcionamiento de las sociedades; algo se mueve en el intrincado paisaje fiscal de la UE; el ovillo sigue muy liado; la anunciada propuesta de directiva de la Comisión que cuadre el círculo de esa eventual convivencia de las dos fórmulas; son precisamente los conversos los más ardientes defensores ahora de la moneda única; siempre ha sido considerada (España) uno de esos alumnos mediocres del sur que únicamente estudian al final, pero que no sedimentan los conocimientos; un río revuelto en el que pescan grandes piezas los ultraderechistas de Jean Marie Le Pen; toda Italia se está pellizcando en estos momentos para comprobar que no se trata de un sueño; que el mismo pastel se reparta entre 26 en lugar de entre 15; no hay que verlo como una camisa de fuerza; fue la sal y la pimienta de la cumbre de Bruselas; es un peligro andante; inflaciones desbocadas; los países que no estén dispuestos a seguir apretándose el cinturón serán obligados a aflojarse el bolsillo; el despegue de la economía; Francia y Alemania apenas ahora empiezan a coger una velocidad de crucero superior al 2,5%.
 
el imperceptible paso al tópico
 
un paso de gigante
poner cara de póquer
detrás de las bambalinas
la cruda realidad
curarse en salud
con mano férrea la prueba de fuego
la materia prima
operación de gran calado
un jarro de agua fría
la prueba de fuego
pasar factura
la coyuntura económica *