Teatro
y
romances
di
Aurelia Jurilli


NOTE

1. Ricardo Trexler, Teatro e cultura della rappresentazione. Lo spettacolo in Italia, nel Quattrocento, Bologna, Il Mulino, 1988.

2. Franco Cardini, La cavalcata d'Oriente, Roma, Tomo Edizioni, 1991.

3. Todos los romances se citan según Flor nueva de romances viejos, recopilación de Menéndez Pidal, Buenos Aires, Espasa Calpe, 1981.

4. En Castilla, A. Machado usará el símbolo de la sal: "El rey sembrará de sal / el pobre campo que mi padre trabaja".

5. ¿Trescientos significa muchos para el romancero? Machado cuenta hasta doce (los doce pares de Francia, los doce apóstoles), los que acompañan al Cid al destierro. Es un número de firme tradición literaria.

6 Ellas constituyen buenos antecedentes literarios: se convierten en líderes de movimientos populares.

7 Se repite el juego visual del desfile que sube la cuesta hacia la plaza.

8 También se levantan tarimas para gozar la fiesta espectáculo de la muerte: Romance IV del ciclo Los siete infantes de Lara.

9. ¿Conviene recordar que el Cantar de Mio Cid es la justificación de las bodas de las hijas del Cid? Menéndez Pidal comenta al Rom. XXIV de la tercera parte: "Las bodas de las hijas del Cid con los condes de Carrión se hicieron en Valencia, durando las fiestas ocho días. Muchos fueron los regocijos y muy apuestos que el Cid mandó hacer en aquellas bodas, así como bohordar, alzar tablados, matar toros y otras fieras: muchos fueron los manjares que allí se sirvieron, innumerables los juglares que cantaban las hazañas de otros tiempos, y muchas las danzas y cantos en que se alababa a los novios".

10. A un largo desfile procesional corresponde una minuciosa reflexión filosófica adecuada para producir en Manrique las lamentaciones a la Muerte de su padre. ¿Qué componente teatral rastreamos en el Auto da fe?

11. Franco Cardini, "Simboli e rituali a Firenze", in Quaderni medievali, n. 27, giugno 1989.

12. La saga del mito fundador adiciona los motivos del exilado, el llegado, el retornado.

13. La apreciación "Siempre lo he oido decir / y ahora veo que es verdad / que el seso de las mujeres / no era cosa natural: / hasta aquí pidió justicia, / ya quiere con él casar./" (Rom. III, p. 118) más revela la agudeza callejera y maldiciente del juglar que no habla de rey. Esta liberalidad y libertad de pensamiento no es admisible en la nobleza que se rige &endash; en este aspecto &endash; según un código social de "interés de estado".

14. Ojo por ojo, diente por diente. ¿Es esto justicia o venganza? Andando el tiempo, interviene el perdón a alterar la vieja diatriba. Dejémosle el problema a la filosofía.

15. Esta razón social es la determinante: que el andante bachiller prefiera al riesgo de andar por justas y torneos, el sedentario administrar de feudos de la rica heredera que el rey, en virtud de sus servicios, concede como legítima esposa.

16. Una breve explicación para estas figuras. Ayo es el caballero que guarda a las bellas herederas hasta que el rey le trata casamiento: el ayo de Doña Elvira y Doña Sol, el ayo de Doña Urraca. Con respecto de un joven, en cambio, es el que enseña el arte de la guerra, hasta el momento de ser armado caballero.

17. Y planeando a poca altura al par de la muerte, distingo en la ciudad, suceder la Tragicomedia de Calixto y Melibea.

18. No por haberlo dejado de mencionar, me desentiendo de los rasgoa líricos de los demás romances.

19. El tema de la cetrería no sólo debe ser tomado como símbolo de nobleza, sino también como lenguaje amoroso. Doña Jimena se queja de que Rodrigo cebe el halcón en sus palomas. Doña Alda tiene un sueño de grande pesar. O bien es pretexto para perder la vía e introducir la ficción literaria del encuentro sobrenatural: La infantina encantada. El motivo subsiste en Calixto y Melibea.

20. Nuevamente el tema de la cetrería, sutil y lírico en grado extremo. El amoroso triángulo príncipe-halcón-caza es alterado por un innoble ballestero.

21. George Duby, Guillaume le Marechal ou le meilleur chevalier du monde, Bari, Laterza, 1984.

22. Dos motivos ajenos se reunen en el romance XXI de la tercera parte. El primero, El campeador envió a buscar a su mujer e hija a Castilla, es funcional a la anécdota, no así el segundo, Las arcas de Raquel y Vidas, que sólo aporta una cualidad moral del héroe (antitética a las mostradas en la primera parte), pero nada a la economía del hecho narrado. Ello porque el juglar puede aludir libremente al Poema, conocido por todo su público.

23. ¿Fue en realidad el mismísimo Ruy Díaz o el joven que en esa ocasión teatral recitó la parte del Cid que buscó el arma mohosa "que había sido de sus bisabuelos"? Por otra parte, Menéndez Pidal comenta a propósito de las bodas: "Šinnumerables los juglares que cantaban las hazañas de otros tiempos".

24. El motivo del león bestia feroz, remite a la práctica y significación de la caza para la nobleza. Entiéndase la caza, en este contexto medieval, como momento iniciático, preludio y ejercicio de la guerra. El gesto del Cid declara esta actitud del noble medieval tanto que el juglar explica al genío, a los lectores de ahora, "que entrambos eran leones, / mas el Cid era el más bravo" (Rom. XXV, p. 102).

 

 


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